¿Cómo va a ser el tratamiento de desintoxicación?

El tratamiento va ser muy distinto según sea un tratamiento ambulatorio o un tratamiento en régimen de ingreso. Tratamos de explicar sus características en detalle.

David López Gómez Médico Psiquiatra nº colegiado. 282861221
Cómo es un tratamiento de desintoxicación

Tratamiento en régimen residencial


Cuando hablamos de un tratamiento en régimen de ingreso o residencial nos referimos a cuando el paciente pernocta en las instalaciones del centro. Son centros que, además de ofrecer una función terapéutica, ofrecen una función residencial. Suelen disponer de habitaciones dobles o individuales, separadas por sexos, con baños incorporados a la habitación o comunes. Además, ofrecen un servicio de pensión completa, con un mínimo de tres comidas al día.


Desde el punto de vista terapéutico, cada centro difiere en su organización y orientación del tratamiento. La mayoría de los centros de tratamiento disponen de un psiquiatra, un médico general, un equipo de psicólogos y otro de enfermería, un trabajador social, un terapeuta ocupacional, un equipo de monitores o counsellors y, en algunas ocasiones, un fisioterapeuta y un nutricionista. Este enfoque multidisciplinar permite, no solo lograr la abstinencia, sino evaluar el estado de salud del paciente, tratar otras enfermedades concomitantes (médicas y psiquiátricas) y mejorar la calidad de vida. Desde el primer día, se trabaja en mejorar la autonomía del paciente, buscando en todo momento la más pronta y garantizada capacidad para vivir autónomamente. Cada paciente requiere un tiempo óptimo de tratamiento distinto, que pueda ofrecer la máxima garantía de que los objetivos logrados y las habilidades adquiridas puedan mantenerse en el tiempo, previniendo futuras recaídas.

En los centros en régimen residencial, desde el primer día, se trabaja en mejorar la autonomía del paciente, buscando en todo momento la más pronta y garantizada capacidad para vivir autónomamente

Respecto al día a día, como imaginarás, mucha parte del tiempo estarás acompañado de otros residentes que estén realizando el tratamiento a la vez que tú. El ambiente suele ser bueno y los monitores y resto de profesionales se encargan de ayudarte a adaptarte. Incluso, puedes experimentar cómo tus propios compañeros son quienes te facilitan tu llegada para que, después tú, puedas hacer lo mismo con los que ingresen después. 
Aunque hay algunos centros que disponen de servicio de habitaciones, la mayoría de los centros establecen una serie de tareas individuales -como limpiar y recoger la habitación- y otras colectivas -por ejemplo, poner y recoger la mesa o hacer la colada-, que cada día corresponde hacer a cada paciente.

Cada centro tiene un listado de normas para evitar conflictos, malos rollos, malentendidos, problemas con los compañeros o con el equipo de profesionales

De todas formas, cada centro tiene un listado de normas para evitar conflictos, malos rollos, malentendidos, problemas con los compañeros o con el equipo de profesionales. Las normas establecidas no tratan de ser limitantes, restrictivas y excluyentes, sino que buscan lograr un buen ambiente de convivencia y un respeto a las personas ingresadas (lo cual te incluye a ti) por encima de todo. Date cuenta que no vas a estar solo en tu casa o conviviendo con dos o tres familiares, sino que vais a ser un grupo de personas que estáis pasando por un mal momento en vuestras vidas y que la convivencia es, aún si cabe, más difícil. Para que te hagas una idea de a qué tipo de normas nos referimos, te vamos a exponer a continuación un listado de las normas más habituales. Al leerlas, nos gustaría que te imaginaras no en la situación del que ha infringido una norma, sino de la persona que está a su lado. Así entenderás que las normas son para proteger a los pacientes y no con una finalidad restrictiva. 

Normas estándar de los centros de tratamiento


Las normas se suelen dividir en derechos y deberes del paciente. Veamos a continuación, cuáles son las más habituales:

Derechos Deberes
Ser tratado con respeto y educación (supone que tú trates igual a los demás) Queda prohibido introducir drogas o bebidas alcohólicas
Tratar con la máxima confidencialidad lo que conozcan de ti Cooperar e involucrarse activamente en el tratamiento
No ser discriminado por sexo, raza, edad u orientación sexual Mantener un aseo e higiene diario
Tener un espacio de intimidad donde guardar tus objetos personales permitidos Someterte a controles de orina frecuentes para detectar consumo de drogas
Tener contacto con tu familia en los espacios y momentos dedicados a ello Tratar con cuidado el mobiliario del centro
Ser informado del diagnóstico, pronóstico y evolución de tu tratamiento Colaborar con el equipo sanitario aportando información completa y veraz sobre tus antecedentes de enfermedades y consumo
Recibir información de los medicamentos que estás tomando y del propósito de las actividades que se realicen Tomar la medicación prescrita por el equipo médico
Alimentarte a las horas de las comidas y beber líquido cuando necesites (están prohibidas las bebidas que contengan alcohol y cafeína) No llevar encima dinero, móviles o aparatos electrónicos (puede variar en algunos centros)
Ser tratado con respeto y educación (supone que tú trates igual a los demás) No hacer apuestas o intercambiar bienes o tareas
Ser tratado con respeto y educación (supone que tú trates igual a los demás) Comunicar al personal del centro cualquier situación o sospecha de que la seguridad en el centro pueda verse comprometida; como, por ejemplo, informar de que otro paciente está consumiendo

¿Qué tengo que llevar? ¿Hay algún objeto que no esté permitido?


La recomendación es que lleves una maleta mediana con ropa de la temporada que estés y artículos de aseo personal. Si tienes que desplazarte a otra provincia para hacer el tratamiento y no estás seguro del tiempo que va a hacer, te recomendamos que llames al centro y lo hables con ellos. Tampoco te preocupes si estás al final de una estación y te preocupa qué llevarte, alguien podrá llevarte más ropa cuando cambie el tiempo. No conviene que lleves demasiada ropa porque luego te puede resultar incómodo e igual no tienes suficiente sitio para guardarla, dependerá de cuántos pacientes haya por habitación.

En el centro podrás lavar la ropa una o dos veces a la semana, así que puedes llevar mudas para unos ocho días. También es interesante que lleves ropa deportiva, incluido el calzado. El deporte probablemente sea un elemento importante en tu recuperación. En los meses de verano, seguramente sea recomendable también que lleves un bañador porque, aunque la mayoría de los centros no tienen piscina, seguro que hacen excursiones a algún pantano, a la playa o a alguna piscina municipal.
Por supuesto, está completamente prohibido llevar alcohol, drogas, bebidas energéticas o cualquier objeto que pueda utilizarse o recordar el consumo de drogas. También está terminantemente prohibido portar cualquier arma u objeto que pueda emplearse de forma violenta, como por ejemplo un martillo o un bate de béisbol.

Es muy importante que te sientas bien físicamente, pero también hay que valorar la comodidad. Intenta llevar solo cosas que uses a diario

Respecto a los artículos de aseo personal masculinos, suelen estar prohibidas las cuchillas de afeitar de doble filo (las antiguas), porque pueden utilizarse como un arma y resultar muy peligrosas. Te recomendamos que lleves maquinillas de afeitar desechables o eléctricas. Evita también llevar frascos de colonia de cristal porque en algunos centros está prohibido ese material, aunque lo que suelen hacer es guardártelo y dártelo cada vez que lo vayas a usar.
Los artículos de aseo femenino no suelen tener el problema de las cuchillas, pero sí el del exceso de artículos. Es muy importante que te sientas bien físicamente, pero también hay que valorar la comodidad. Intenta llevar solo cosas que uses a diario.

Otra cuestión  importante es la de los dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles, tabletas, ordenadores portátiles, relojes inteligentes, etc... En general, está prohibido cualquier elemento con el que puedas comunicarte con el exterior, internet incluido, sin la supervisión del equipo del centro o hacer fotografías (por el derecho a la intimidad). Aunque probablemente no estés de acuerdo inicialmente con no tener tu móvil encima, es importante que entiendas el porqué de esta norma. Se pretende que durante el tiempo que estés ingresado puedas aislarte temporalmente de los problemas de fuera. Si tienes el móvil encima y te llaman del trabajo, te llama un familiar para recriminarte algo o un amigo para recordarte que le debes dinero, no vas a poder estar tranquilo. Otra cuestión es que te puede llamar tu "camello", por ejemplo, y ponerte en una situación comprometida porque puede desencadenar un “tirón” de consumo. Por último, los dispositivos con acceso a internet, pueden distraerte de tu cometido principal y alargar el ingreso o reducir las posibilidades de éxito. Además, internet puede dar acceso a apuestas y pornografía, lo cual puede ser un problema para muchos pacientes.

En general, está prohibido cualquier elemento con el que puedas comunicarte con el exterior, internet incluido, sin la supervisión del equipo del centro o hacer fotografías

Tratamiento en régimen ambulatorio


El tratamiento ambulatorio consiste en ir regularmente a la consulta de uno o varios profesionales. Es posible que también tengas que hacerte algún análisis de sangre o alguna otra prueba médica como un electrocardiograma. También vas a tener que hacerte análisis de drogas en orina de forma regular.
En cuanto a los profesionales que has de visitar, te recomendamos los siguientes:

Obligatorios En qué te puede ayudar Frecuencia de citas
Médico de familia o especialista en adicciones Descartar enfermedades médicas asociadas, como enfermedades respiratorias, cardiovasculares, infecciosas, hepática, renales, etc.   Una cita de valoración y otra para ver los resultados
Médico psiquiatra  Evaluación psiquiátrica y prescripción de medicación sintomática para aliviar el síndrome de abstinencia y favorecer la recuperación Quincenal al principio y después mensual
Psicoterapeuta (psiquiatra o psicólogo) Análisis y cambio en los patrones de conducta. Abordajes familiares. Terapia grupal. Estrategias de prevención de recaídas Semanal (aunque al principio puede ser dos veces en semana) o combinar la terapia individual y la grupal
Opcionales  En qué te puede ayudar Frecuencia de citas
Counsellor  El counsellor se trata de una figura sin titulación universitaria sanitaria pero con conocimientos y experiencia en adicciones. Ofrece su apoyo para las dificultades que puedan surgir. Debe estar en contacto y supervisado por profesionales sanitarios. Semanal, disponible telefónicamente
Trabajador social   Consultas sobre ayudas económicas, de discapacidad, de la situación social de menores. Puntualmente para consultas
Grupos de ayuda mutua y apoyo mutuo Reuniones de adictos con un fin común: la abstinencia. Son gratuitas, a través de asociaciones. Idealmente 2-3 veces a la semana e implicarse activamente en la asociación.

La valoración médica general es el primer paso para ver cómo ha afectado la sustancia a tu organismo. Es recomendable hacer análisis de sangre para descartar las enfermedades más comúnmente asociadas con el consumo de sustancias. Además, a lo largo del tratamiento se recomienda hacer controles periódicos de drogas en orina para confirmar la abstinencia y asegurar a los profesionales que el resultado está siendo el que ellos creen que es cuando tú les dices que ya no consumes. Los profesionales pueden confiar en las personas, pero no deben fiarse de las enfermedades.

La valoración médica general es el primer paso para ver cómo ha afectado la sustancia a tu organismo

Puedes pensar que acudir a un psiquiatra puede resultar excesivo o, incluso, innecesario. Esto es debido a los prejuicios sociales que hay con la enfermedad mental y la especialidad que las trata: la psiquiatría. El psiquiatra es una persona que ha realizado los estudios de medicina y después ha hecho la especialidad vía MIR en psiquiatría. Es un especialista como otro más en un hospital o en un ambulatorio de especialidades.
En la consulta del psiquiatra, te vas a sentar delante de él y te va a preguntar por cuestiones relacionadas con tus experiencias y tus vivencias. Son entrevistas muy similares, casi indistinguibles a las del psicólogo. Esas preguntas van encaminadas a poder analizar las causas que te han llevado y han mantenido la situación actual de consumo.  

Las causas suelen estar relacionadas con tres factores: predisposición genética para desarrollar una adicción, accesibilidad de la sustancia adictiva, situación socioeconómica y la presencia de síntomas psiquiátricos. De hecho, uno de los principales factores de riesgo para desarrollar una adicción es el antecedente de enfermedad mental. Sabemos que si se trata esa enfermedad psiquiátrica, las probabilidades de desarrollar una adicción van a ser menores y, si ya se ha desarrollado, va a favorecer la recuperación y la abstinencia.


Las evaluaciones psiquiátricas nos permiten evaluar síntomas y trastornos psiquiátricos que hayan influido tanto en el inicio como en el mantenimiento del consumo

La necesidad de una valoración psiquiátrica está justificada considerando que:

  1. El estudio Madrid realizado sobre más de 800 pacientes atendidos en la Comunidad Autónoma de Madrid en el año 2008, realizado con el aval de la Sociedad Española de Patología Dual, mostró que 7 de cada 10 pacientes atendidos en la red de drogodependencias de la comunidad (en los centros conocidos como CAD y CAID) presentaban un trastorno mental (Arias, 2013).
  2. Otros estudios epidemiológicos, como el National Comorbidity Survey Replication, realizado sobre 10.000 pacientes en Estados Unidos en 2006, han demostrado que una pequeña proporción de los trastornos mentales pueden atribuirse al consumo de sustancias adictivas; mientras que, una gran proporción de las adicciones a sustancias adictivas son consecuencia de trastornos mentales.
  3. La personas que tienen una adicción y una enfermedad mental (lo que se conoce como patología dual) tiene más riesgo de que su adicción sea más grave que las personas que "solo" tienen una adicción (y no tienen una enfermedad mental). Además, la enfermedad mental presentará una peor evolución y la eficacia de los tratamientos farmacológicos para la enfermedad mental disminuirá.

La presencia de un trastorno psiquiátrico y de una adicción (patología dual) requiere del tratamiento integral de ambas enfermedades.

Por otra parte, la terapia psicológica o psicoterapia es central en el tratamiento de las adicciones, como así asumen la mayoría de modelos y teorías científicas que explican la adicción. Por ejemplo, el model bio-psico-social o bio-conductual de (Pomerleau y Pomerleau, 1987) asume que los componentes esenciales para explicar la iniciación, el mantenimiento y el abandono de la conducta adictiva son la vulnerabilidad (genética) individual, el contexto y las consecuencias. La psicoterapia no puede ayudar al paciente a trabajar sobre la vulnerabilidad, pero sí sobre el contexto y las consecuencias. El contexto y las consecuencias se relacionan con la conducta del individuo a través de diversos mecanismos psicológicos, como los vinculados al aprendizaje o los patrones de comunicación e interacción (ya sea social o familiar). Este tema está extensamente desarrollado en el módulo de terapias psicológicas.

La psicoterapia no puede ayudar al paciente a trabajar sobre la vulnerabilidad, pero sí sobre el contexto y las consecuencias

En cuanto al counselling (término que puede traducirse como asesoramiento, pero vamos a mantener en inglés), en España la figura del counsellor (asesor) no está suficientemente desarrollada y no hay un reconocimiento oficial, como en otros países. Se trataría de un profesional con una formación elemental en psicoterapia y mayor en adicciones que, en algunas ocasiones, ha pasado por la experiencia personal de haber completado un tratamiento para tratar su propia adicción. Por lo tanto, en estos casos, puede ofrecer no solo sus conocimientos teóricos sino el conocimiento adquirido a través de su propia experiencia.

Las funciones del counsellor serían:

  • Da información sobre los recursos disponibles a los pacientes y familiares que buscan ayuda.
  • Ofrece apoyo al adicto en proceso de recuperación a través de entrevistas individuales.
  • Acompaña al adicto a realizarse pruebas de detección de consumo de drogas y a las primeras consultas médicas (sirve de enlace entre el paciente y los sanitarios).
  • Ayuda al adicto a elaborar una planificación diaria del tratamiento y del tiempo libre, aconsejando sobre maneras de evitar situaciones de riesgo y favorecer la abstinencia prolongada.

Es importante comprender que el counsellor no sustituye el tratamiento que puedas realizar con un psicólogo ni con un psiquiatra. El counselling es un complemento, muy recomendable, al tratamiento impartido por profesionales sanitarios.
Consultar con un trabajador social puede ser muy útil en casos concretos, por ejemplo, en los que haya menores de edad implicados, cuando hay que solicitar una valoración de discapacidad, una ayuda económica, etc.
Los grupos de ayuda mutua y apoyo mutuo consisten en asociaciones de personas con un problema con alguna sustancia o comportamiento adictivo que se reúnen periódicamente para ayudarse mutuamente con un único objeto: lograr y mantener la abstinencia. Suelen organizarse una o varias reuniones semanales de 1-2 horas de duración. Las asociaciones más conocidas y más extendidas son Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos, que siguen el programa de los doce paso, pero hay otras también. Si quieres saber más sobre estas asociaciones haz click aquí.

El counselling es un complemento, muy recomendable, al tratamiento impartido por profesionales sanitarios

Diferencias entre el tratamiento ambulatorio y el residencial


El tratamiento ambulatorio y el tratamiento en régimen de ingreso o residencial son dos modalidades bien distintas. El tratamiento residencial supone la pernoctación en un centro de tratamiento durante un periodo de entre tres y seis meses, mientras que el tratamiento ambulatorio supone seguir viviendo en tu casa e ir periódicamente a una serie de consultas. Como es comprensible, la intensidad del tratamiento residencial es mucho mayor porque supone pasar 24 h al día en un centro, haciendo todos los días varias horas de terapia; mientras que, la terapia ambulatoria suele ser de unas pocas horas a la semana. El mayor número de horas de terapia en el tratamiento residencial lleva parejo un coste económico muy superior al de la terapia ambulatoria. El tratamiento residencial aporta algo que la terapia ambulatoria no es capaz de ofrecer: la convivencia. Muchas veces las personas con un trastorno de adicción, presentan problemas de convivencia con sus familiares y con los compañeros de trabajo. En los centros residenciales se trabaja mucho sobre la convivencia y se aprenden muchas cosas. Las tareas domésticas habituales, como poner y recoger la mesa, hacer la colada, limpiar y recoger las habitaciones, se organizan entre todos y se asignan tareas individuales y colectivas. En el tratamiento ambulatorio, también se puede trabajar, desde una orientación de terapia familiar y cognitivo-conductual, las relaciones familiares y la convivencia.

La intensidad del tratamiento residencial es mucho mayor porque supone pasar 24 h al día en un centro, haciendo todos los días varias horas de terapia; mientras que, la terapia ambulatoria suele ser de unas pocas horas a la semana
Características del tratamientoAmbulatorio Ambulatorio Residencial
Pernoctación En tu casa En el centro de tratamiento
Nivel de intensidad + +++
Coste económico
(centros privados)
+ +++
Horas a la semana de terapia 1 - 5 40
Compatible con vida familiar/laboral/académica Si No
Duración media (a contar desde la abstinencia) 1 - 2 años 3 meses ingreso (+ 2 a 5 años ambulatorio)
Terapia individual +++ +
Terapia grupal ++ +++
Convivencia + +++

 

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