Principios del tratamiento de adicciones.

Las adicciones son enfermedades complejas y, en ocasiones, incontrolables y compulsivas. Y su tratamiento también lo es al afectar varios circuitos cerebrales que incluyen aprendizaje, motivación, memoria o control de la inhibición. Ello crea múltiples dimensiones que afectan a todos los aspectos de la vida del paciente.
Equipo Rehably
19 January 2017
Principios del tratamiento de adicciones.

La efectividad de los tratamientos debe ser capaz de reflejar estas condiciones particulares y adaptarse a cada caso, a cada situación específica entendiendo la complejidad de seres humanos únicos con problemáticas muy diferentes, entendiendo a la perfección ese problema que afecta tan seriamente tu vida o la de tus seres queridos.

Un tratamiento no acaba con la ausencia de consumo de la sustancia; debe ayudar al paciente a mantener un estilo de vida libre de consumo y alcanzar una existencia funcional y feliz en los aspectos familiares, sociales y laborales consiguiendo sacar lo mejor de sí mismo como ser humano. Desde el Instituto Nacional de Abuso de Drogas de EEUU han realizado diferentes investigaciones para identificar los principios elementales que debe considerarse al realizar un tratamiento de adicción y cómo debe enfocarse para construir la filosofía correcta que construya tratamientos eficaces y duraderos.

Estos son los principios que todo tratamiento debería seguir:

1. La adicción es una enfermedad compleja pero tratable que afecta funciones del cerebro y conducta. El abuso de drogas realiza cambios comportamentales y cerebrales que van más allá del momento en el que el consumo se detiene; estos explican por qué las posibilidades de recaída continúan incluso después de largos periodos.

2. No hay tratamiento único para todos. Cada tratamiento debe encajar la problemática diferente del paciente y considerar sus variables específicas.

3. El tratamiento debe estar fácilmente disponible. Es difícil conseguir una actitud favorable al tratamiento y las esperas complican cada día la rehabilitación. Cuanto antes se empiece, más posibilidades de éxito.

4. Los tratamientos efectivos atienden las múltiples necesidades del paciente y no sólo el consumo. Debe considerar los aspectos psicológicos, sociales, familiares, legales... además de variables como género o edad.

5. Es crítico mantener el tratamiento por el periodo adecuado de tiempo. La investigación ha demostrado que personas muy afectadas necesitan al menos 3 meses y que es aconsejable un periodo mayor; muchas veces, serán necesarios diferentes episodios del mismo y considerar estrategias para evitar recaídas y abandonos prematuros.

6. Las terapias conductuales, sean individuales o en grupo, son las formas más usadas de tratamiento. Incluyen incentivos para la abstinencia, reemplazo de actividades, mejora de capacidad de resolución de problemas y mejora de relaciones personales... Estas actividades con la participación en terapias de grupo que incluyan antiguos pacientes durante y después del tratamiento ayudan claramente a mantener la abstinencia.

7. La medicación es un elemento clave del tratamiento. Espcialmente cuando se combina con terapia conductual.

8. Un tratamiento individual debe ser evaluado continuamente y modificado para asegurar que encaja en las necesidades del paciente.  Los servicios y tratamiento pueden ir ajustándose a medida que se desarrolla; desde medicación a asesoramiento o terapia familiar.

9. Muchos de los adictos presentan también otros desórdenes mentales. Es habitual la patología dual -adicción más trastorno psiquiátrico- y los tratamientos deben abordar ambos problemas de forma uniforme.

10. La desintoxicación asistida médicamente es sólo el primer paso y, por sí misma, tiene pocas posibilidades de éxito en el tiempo. Sin un apoyo psicológico y la terapia conductual adecuada el proceso será muy difícil de conseguir.

11. El tratamiento no necesita ser voluntario para ser efectivo. Desde la familia al sistema judicial, la presión puede llevar a la entrada a la incorporación a un tratamiento y tener éxito en el mismo.

12. El uso de la sustancia durante el tratamiento debe vigilarse pues las recaídas ocurren. El conocimiento de este seguimiento por parte de los pacientes actúa como incentivo y, en caso de recaída, es una herramienta clave para ajustar el mismo.

13. El tratamiento debe evaluar el aspecto clínico del paciente y las posibles enfermedades asociadas. Algunas conductas de consumo implican riesgo de enfermedad infecciosa que debe ser conocida y, en lo posible, evitada.

 

Estos son los principios que debería partir todo tratamiento y sientan las bases para el éxito del mismo. A la hora de evaluar una aproximación para tu problema o el de algún ser querido, debe revisarse que lo cumplen de forma general y que el espíritu de los mismos se aplica.

 

 

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