Desarrollo de la adicción a las benzodiacepinas

El abuso de las Benzodiacepinas puede llevar a una situación de dependencia que se ocasiona tras un periodo prolongado de uso y, en general, bajo la automedicación del paciente.

David López Gómez Médico Psiquiatra nº colegiado. 282861221
Desarrollo de la adicción a las benzodiacepinas

Tipologías de abuso

 

El abuso o mal uso de los fármacos hipnosedantes como las benzodiacepinas puede darse de distintas maneras:

  1. Ingesta masiva en minutos o pocas horas. Es lo que conocemos como una sobreingesta farmacológica. Lo habitual es que se realice de forma voluntaria e impulsiva, incluso con finalidad autolítica o suicida. En otras ocasiones, la finalidad es otra: ansiolítica, hipnótica o llamadas de atención. Estas intoxicaciones son atendidas en los servicios de urgencias de hospitales generales porque pueden requerir soporte vital avanzado. Raramente se produce por consumo accidental, suele ocurrir en niños y ancianos.
  2. Consumo puntual, intencionado y a elevada dosis sin prescripción médica, bien sea para atenuar el síndrome de abstinencia de una sustancia adictiva depresora (como pueda ser el alcohol o los opiáceos), o bien para calmar la ansiedad producida por una intoxicación de una sustancia adictiva activadora (por ejemplo: cocaína, anfetaminas).
  3. Consumo habitual diario durante más tiempo y/o a mayor dosis de la recomendada. Este es el supuesto que puede llevar a la adicción a las benzodiacepinas propiamente dicha. La mayoría de las veces estas personas reciben su primera prescripción de benzodiacepinas por parte de un médico (médico de familia, de urgencias, ginecólogo, etc.), pero no se concreta claramente el momento de terminación del tratamiento ni como ha de interrumpirse. Tampoco se suele explicar el riesgo de tolerancia del fármaco (es decir, el precisar dosis mayores para lograr el mismo efecto cuando uno se habitúa al tratamiento). Mediante este efecto descrito de tolerancia, es habitual que al cabo de varias semanas o meses, el tratamiento pierda eficacia y el paciente, por su cuenta o por indicación médica, aumente la dosis diaria (ya sea aumentando el número de tomas o el número de comprimidos en cada toma). El empleo de una dosis cada vez mayor y durante un tiempo prolongado puede cambiar la neuroquímica del cerebro (neuroadaptación) y conllevar el desarrollo de una dependencia fisiológica y psicológica del fármaco, dificultando aún más la interrupción del tratamiento.
Una persona puede estar en riesgo de desarrollar una adicción a fármacos sedantes cuando realiza un consumo habitual diario durante un tiempo más prolongado o a mayor dosis del recomendado

Atendiendo a sus propiedades farmacocinéticas, hay benzodiacepinas más adictivas que otras. Las más adictivas son las que logren producir sus efectos más rápidamente, las que tengan una menor duración del efecto y las que tengan una mayor potencia de acción. A pesar de esto, todas las benzodiacepinas pueden potencialmente producir una adicción.

Más adictivas Propiedades Menos adictivas
Intravenosa Vía de administración Oral, sublingual
Rápido Inicio del efecto (tiempo) Lento
Más corto Duración del efecto Más largo
Alta Potencia de efecto Baja
Alprazolam, Lorazepam, Midazolam Ejemplos de principios activos Clorazepato, Bromazepam, Ketazolam
Intravenosa Vía de administración Oral, sublingual

El desarrollo de una adicción a los fármacos hipnosedantes también va a depender de las características individuales de cada persona que los consuma. Se han descrito las siguientes características de pacientes más propensos a poder desarrollar una adicción a estos fármacos:

  • Antecedente de enfermedad médica crónica
  • Antecedente de otra adicción o alcoholismo
  • Antecedente de diagnósticos psiquiátricos como trastorno de personalidad, trastorno depresivo o trastornos de ansiedad (en concreto, fobia social, fobia específica y ansiedad generalizada)
  • Más frecuente en mujeres y en edades avanzadas
La adicción a benzodiacepinas es más frecuente en mujeres de edad media y avanzada, con antecedente de enfermedades crónicas, alcoholismo, depresión o ansiedad.

Otro factor que favorece el mantenimiento de esta adicción tan particular es que, al tratarse de fármacos recetados por médicos y no por sustancias adquiridas ilegalmente, su identificación como adicción suele ser complicada para los familiares y para los propios pacientes.

Diagnóstico de la adicción

Para realizar el diagnóstico de adicción, los profesionales sanitarios empleamos manuales diagnósticos validados internacionalmente. Uno de los más empleados a nivel mundial es el DSM-5, publicado y actualizados en 2014 por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA). Este manual, al igual que otros, enumera una serie de criterios diagnósticos de los que se deben cumplir un nmínimo durante un tiempo definido para poder establecer el diagnóstico.

La adicción a benzodiacepinas o, más globalmente como lo denomina el DSM-5, el Trastorno por consumo de sedantes, hipnóticos y ansiolíticos, se caracteriza por el consumo de estos medicamentos cuando provoca un deterioro o un malestar en la persona y se manifiesta durante por lo menos doce meses por al menos dos de los hechos siguientes:

  • Que el consumo de hipnosedantes sea frecuente y en cantidades superiores o durante un tiempo más prolongado del previsto.
  • Que exista el deseo o el intento fracasado de abandonar o controlar el consumo.
  • Que se invierta mucho tiempo en conseguir los hipnosedantes (por ejemplo, peregrinando por distintas consultas de médicos para conseguir las recetas), para consumirlos o para recuperarse de sus efectos.
  • Tener ansias o un poderoso deseo de seguir consumiendo (lo que se conoce comúnmente como "mono").
  • Que el consumo de los hipnosedantes lleve al incumplimiento de obligaciones, ya sean académicas, laborales, familiares o domésticas.
  • Consumo continuado a pesar de sufrir problemas persistentes de tipo social o relacional, provocados o agravados por los efectos de los hipnosedantes.
  • Abandono o reducción importante de actividades de ocio, profesionales o sociales por el consumo de hipnosedantes.
  • Se continúa consumiendo hipnosedantes a pesar de saber que ello es un problema.
  • Necesitar dosis cada vez mayor de hipnosedante para lograr el efecto deseado.
  • Reducción notable del efecto tras el consumo continuado.
  • Presencia de síntomas de abstinencia o la toma de hipnosedantes para aliviar los síntomas del síndrome de abstinencia.
Continuar leyendo Efectos de la adicción a benzodiacepinas

¿Necesitas ayuda?

Seleccionamos 3 centros profesionales para tí.

Estamos aquí para ayudarte

También te puede interesar